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El desarrollo prácticamente diario de nuevos
radiofármacos, hace que las posibilidades de estudio mediante
PET sean cada vez mayores, tanto en el campo de la aplicación
clínica como desde el punto de vista de la investigación.
Prácticamente todas las moléculas biológicas
son susceptibles de ser marcadas con algún isótopo
emisor de positrones, por lo que el abanico de posibilidades es
amplísimo.
Desde el desarrollo de nuevos tratamientos, comprobando
su eficacia y la unión a receptores, hasta la aplicación
para el estudio "in vivo" de la terapia génica,
que tanto auge esta teniendo actualmente, las posibilidades son
casi infinitas.
¿En qué investigaciones se utilizan
de los estudios PET?
Mencionaremos solamente la gran cantidad de estudios
mediante PET que se realizan en la actualidad, tanto clínicos
como básicos. Los estudios clínicos abarcan las tres
grandes indicaciones de la PET: Neurología (en especial Alzheimer,
epilepsia, enfermedades degenerativas); Cardiología (viabilidad
miocárdica, otras indicaciones cardológicas) y sobre
todo Oncología (nuevos marcadores oncológicos, precocidad
en la detección inicial del cáncer, control de la
respuesta a quimioterapia y radioterapia, evaluación "in
vivo" de la terapia génica etc.).
En cuanto a aplicaciones básicas de los estudios
mediante PET, recordaremos solo los tres grandes campos de aplicación,
la Neurociencia, la Biología molecular y la Farmacología,
en especial el diseño de fármacos, aparte de otras
muchas aplicaciones puntuales en campos de investigación
médica, farmacológica y biológica.
¿Cuál es el futuro del PET?
Ninguna modalidad de diagnóstico por imagen
ha sufrido una ruta más compleja de aceptación clínica
que la PET. Con sus orígenes hace medio siglo fundamentados
en la investigación, la PET fue dada prácticamente
por muerta al principio de los años 90. Pero el aumento de
financiación y un número creciente de usos clínicos
han dado lugar a una demanda casi imparable hoy en día.
Hoy, el PET está demostrando su utilidad
en una amplia gama de patologías, del cáncer a las
enfermedades neurodegenerativas. Pero mientras que su utilidad se
ha convertido en un punto sin discusión, sigue habiendo muchas
dudas sobre como crear una nueva instalación PET sobre todo
por la alta inversión que supone y las variadas posibilidades
que existen actualmente. Los nuevos tomógrafos híbridos
CT/PET ofrecen imágenes que fusionan metabolismo con imágenes
anatómicas pero a un precio, hoy en día muy elevado,
lo que limita su implantanción, ya que sólo los grandes
centros pueden acometer inversiones tan importantes.
El PET proporciona la medida in vivo cuantitativa
de procesos funcionales tales como perfusión, metabolismo,
y estudio de receptores. Sus aplicaciones primarias están
en oncología, cardiología, y neurología.
El futuro del PET es brillante. Los nuevos desarrollos
de tomógrafos se están estudiando para fabricar dispositivos
órgano-específicos, que permitirán una mejor
resolución anatómica. Se están desarrollando
nuevos materiales detectores, con mayor eficiencia, y las técnicas
para la reconstrucción están mejorando. Sin embargo,
quizás la parte más importante para la extensión
adicional del PET es desarrollo de radiofármacos nuevos,
tales como fluorotyrosina, fluorthymidina y C11-cholina. Cuando
dispongamos de agentes tumorales más específicos,
va a existir un campo de aplicación mucho más extenso,
donde probablemente existirán agentes diagósticos
específicos para cada tumor.
El PET pronto será reembolsable para todos
los cánceres, y las enfermedades infecciosas se convertirán
en un foco importante de trabajo. Esta modalidad de diagnóstico
por imagen se está utilizando ya para detectar infecciones
en prótesis ortopédicas, lo que aumenta aún
más las posibles indicaciones.
En un futuro muy cercano, la fusión de imágenes
metabólicas y anatómicas será también
algo común, lo que permitirá hacer diagnósticos
más precisos y poder planificar los tratamientos más
adecuados con los menos efectos secundarios posibles.
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