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La Tomografía por emisión de
Positrones (PET en inglés) es una técnica de
diagnóstico no invasiva que permite realizar imágenes
que muestran el metabolismo y el funcionamiento de tejidos
y órganos.
Lo
característico de esta técnica es el empleo
de isótopos emisores de positrones, esto es, de electrones
positivos.
En núcleos con mayor número
de protones que de neutrones, se produce la conversión
de un protón en un neutrón, y se emite un positrón
que sale del núcleo. Al salir del núcleo los
positrones interaccionan con los electrones de la corteza
del átomo, produciéndose el fenómeno
de aniquilación, es decir la desaparición del
positrón y el electrón y la emisión simultanea
de dos fotones gamma de 511 Kev con un ángulo de 180º.
La interacción de los positrones con
un electrón presente en el medio, da lugar a dos radiaciones
gamma que se emiten en un ángulo de 180º.
La detección sincrónica desde
el exterior de dos fotones con esta angulación mediante
detectores colocados en coincidencia, es decir, uno frente
a otro, permite localizar y cuantificar su emisión
en la zona estudiada.
Los emisores de positrones tienen una vida
media muy corta, por lo que las exploraciones deben de hacerse
en la cercanía de un ciclotrón, con la única
excepción de radiofármacos de síntesis
con el Flúor-18, que tiene una vida media de 109 minutos
y permite el envío de los radiofármacos sintetizados
con él hasta ciertas distancias.
La duración total de la prueba, que
varía según el tipo de estudio, oscila entre
dos y tres horas, pero el tiempo de permanencia en el tomógrafo
es de 30 a 90 minutos.
El radionúclido más importante
en el diagnóstico PET es el F-18, que tiene una vida
media de 109 minutos es decir, que en este tiempo su actividad
se ha reducido a la mitad. También se utilizan como
radionúclidos producidos por el ciclotrón el
Carbono-11 (vida media, 20,4 minutos), el Oxígeno-15
(vida media, 2,1 minutos) y el Nitrógeno-13 (vida media,
10,0 minutos), con los que se producen otros radiofármacos
usados en diagnóstico o en investigación.
¿Cuales son los radiofármacos
más utilizados para estudios PET?
En clínica se utilizan fundamentalmente
los radiofármacos con F-18, por la posibilidad de realizar
estudios a cierta distancia del ciclotrón. Entre ellos,
el más utilizado es la fluoro-deoxiglucosa (FDG), por
sus extraordinarias propiedades relacionadas con el metabolismo
de la glucosa.
A título indicativo, algunos de los trazadores más
utilizados en clínica y en investigación son:
· Utilización metabólica
de la glucosa 18 FDG
· Transporte de aminoácidos 11C-Metionina
· Síntesis de ADN 11C-Timidina
· Perfusión miocárdica 15 O- H2O; 82-Rb-cloruro
· Retención de agentes quimioterápicos
5-18F-fluorouracilo,
13-N-cisplatino
· Neurorreceptores 18F-fluorodopa.
¿Como es el tomógrafo PET?
Los estudios PET se realizan mediante el tomógrafo
PET, que consta básicamente de un gantry que contiene
varios anillos de fotodetectores de BGO, en cuyo interior
se introduce la camilla del enfermo que avanza progresivamente
para realizar el estudio de una zona determinada o de todo
el organismo.
Dentro del gantry existe una fuente de radiación gamma
(generalmente de germanio) para poder realizar un estudio
de atenuación, que aumenta significativamente la calidad
de la imagen obtenida.
Mediante potentes ordenadores se identifica la localización
y el número de emisiones gamma de los positrones, que
se muestran en una imagen según las proyecciones deseadas
(coronal, sagital, axial).
¿Tiene peligrosidad para los enfermos
la realización de los estudios PET?
La característica fundamental de los
radiofármacos emisores de positrones es su corta vida
media; por ello la cantidad de radiación emitida y
recibida por el enfermo es extraordinariamente baja, similar
a la recibida durante la realización de un escáner
abdómino-pelvico.
Por otra parte, y en cuanto a la molécula
farmacológica empleada (independiente de su vida media),
es tan escasa la cantidad inyectada, que no hay peligro de
reacciones de ningún tipo.
Las únicas contraindicaciones para
la realización de la prueba, son en el caso de una
mujer que se encuentre embarazada, o personas con obesidad
extrema ya que podrían tener dificultades para acceder
al tomógrafo. Ante cualquier duda consulte siempre
a los especialistas del Centro PET.
¿Supone ahorro económico los
estudios PET?
Por supuesto, y en muchos aspectos. La PET
permite diagnosticar muchos tumores muy precozmente, ayudando
a restablecer el tratamiento adecuado, que siempre es de mayor
eficacia que para los estadios más avanzados.
La PET permite, en una sola exploración,
mostrar el tumor primario, la afectación ganglionar
y las metástasis, lo que normalmente requiere el empleo
de diversas pruebas diagnósticas, que en conjunto supone
un coste superior y, por supuesto, numerosas molestias para
el enfermo.
La PET permite, al detectar muy inicialmente
las metástasis obviar la aplicación de ciertos
tratamientos quirúrgicos o de gran agresividad, ahorrando
costos de hospitalización, y de técnicas que
de entrada se confirman que no conducirían a resultados
positivos.
La PET permite en muchos tumores valorar la
eficacia o ineficacia de tratamientos de quimio o radioterapia,
evaluando objetivamente la necesidad de su continuación
o su supresión si no se observan cambios metabólicos
en el tumor, lo que indicaría la ineficacia del tratamiento.
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